¡!!! Por fin Beijing!!!
Como buen año compostelano, nosotros hicimos el camino de Santiago en el 2007 por la costa, saliendo desde casa y volviendo a los 30´minutos porque nos habíamos dejado la cartera, Salimos desde casa con nuestras mochilas (maletas para nuestro amigo el casero de Guernika).
Es impresionante lo que cuesta llegar a la parada del bus a Donosti, nos encontramos con amigos que iban a currar – qué este año a dónde- qué pronto venís este año- ya nos traeréis algo……Así nos encontramos con los amigos que curran, barrendero, camarero, arquitecto, etc, hasta con los de la Caja que no sabían que cara ponernos al saber que todos los dólares que nos habían tramitado eran de 10$ y que es el mayor peso-volumen que tenemos encima. Gracias Laboral, la próxima……..
Tomamos un café mientras esperamos el bus, - “¿sin azúcar?, vosotros sí que sois valientes”. Vamos en el bus con gente que va a currar, uno todo trajeado viendo una revista “técnica” que se duerme encima de ella, el conductor feliz, es su primer viaje y otros con caras de alegría-resignación a currar y que no es poco.
Quedamos con Karmele en el Plaza, ya había cogido el día anterior los billetes del bus a Loiu, llega tarde porque ha tenido que cerrar la última cocina, antes de coger el avión ha sido una centralita de llamadas, de gremios,…… como el Pixpi ¿se pegará todo el viaje medio dormida?.
Para la tarjeta de embarque tienes que haber hecho un curso de “astronautismo cibernético”, sino vas en businés no te hacen caso salvo que lleves sobrepeso. Tras varios errores ensayos la máquina nos pide hasta los visados de china, al final …………..las tarjetas, eso sí todos juntos de Bilbo-Frankfurth y luego todos separados de Frankfurth a Beijing- “viva el progreso”. De allí pasamos a la cola de facturación, poco peso real para el mental que llevamos.
Iberia no es la única, llegamos con retraso a Frankfurt o como se escriba, tenemos que ir a toda leche, a los 30´ se va el otro avión ¿adiós maletas?..... pero Zarra como en sus viejos tiempos tiene que aligerar las cuestiones. Control policial y al cuartico que la “máquina ha pillado algo raro” droga, tabaco, ropa vieja, ¿trafico de billetes pequeños? Pensé yo, ya que de lo otro siempre he tenido fama y nunca he sabido por qué. En mi inglés le responsabilizaba a la Heir-polizman de perder el enlace, que sólo teníamos 15´para salir el avión, luego resultó ser la froilan de Ecuador y me entendía todos los pecados Martínez Irujos echados……….
Cual flecha de equipo ya nos habíampos atrincherado para retrasar el vuelo, María explicando a las de la sala de embarque “my friend is missing, pólice-problem”, Gemma al lado de la sala “what happen” y Karmele y Fernando iluminando el camino que tendríamos que recorrer….
En el avión sudorosos, como los del tren Hendaya-París que se descalzan para tener un habitáculo de 6 para dos. Todos separados y yo con la familia Taratenko, Letonianos, marinos mercantes que van a China a embarcar en su portacontenedores.
Lo mejor de los vuelos con Lufthansa es el “wine, always reed wine”, sino hubiera habría que inventarlo, te relaja, te relaciona ( con los Taratenkos), te duerme y te despierta en el desayuno llegando a destino.
El vuelo, enlatados, más vale que no somos XXXL, pero los taratenkos lo son y sus brazos también. Así que sonrisa, buen rollito, hablamos en inglis vulgaris de PuertoUrraco y además nos entendemos y nos comprendemos. Al principio guardan la distancia yo chorreaba sudor hasta por las patas luego y cuando hay confianza yo de medio lado ya que sus brazos necesitaban su espacio. De este modo y sin apena dormir me tragué los mundiales de fútbol “viva la roja” y sus primas, una peli de niños jilipollas tipo Hanna Montana y otra que miraba a reojo. Volamos por Mongolia y yo me sentía muy identificado con ellos y de su espacio vital.
Beijing nos recibe con niebla londinesa (así dicen) y sospechamos que todo es debido a las fumarretas del progreso. Asustados ya que el avión a 3.000 m, nos indicaba una temperatura de 25 grados. Eran las 8.00 am en Beijing 2.00 am en Estella.
El passcontrol, bastante ágil será que somos europeos y con ganas de gastar mucha plata, recorremos media muralla china hasta coger los baggages. Buscando la salida pillamos el tren que nos debería llevar Beijing, trucho acabamos en la terminal 2. Salimos y eso os lo contamos más tarde.
Ahora, al escribir, son las 7.00 am en Beijing y en Estella la 1.00 am ¡!!!Aupaúpa!!!! las fiestas.
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