miércoles, 11 de agosto de 2010

no te chines que todo se soluciona , en Lhassa

No te chines que llegamos a Lhasa-LXA.
Nos la veíamos muy contentos con nuestro Tibet Permission. Devuelta madrugón y ahí estaba nuestro chofer todo sonriente (se notaba que era de Mongolia interior) subimos las mochilas a la furgoneta y me vuelven a llamar para decirle al chofer en dónde nos tiene que dejar. Salimos de la terminal 2.
Salimos por las avenidas del “Pekín madrugador. Las avenidas de día son continuos atascos pero a las 5.am se nota la que vendrá luego.
Llegamos al aeropuerto terminal 2, vuelos internos. Llegamos al Check-in (tantos años viajando y me entero que facturecchion es check in). El control es exhaustivo, primero al ver que vamos a Lhasa nos piden el Tibet Permission,(T.P.) a temblar lo miran hasta de canto y parece que el primer tramo superado. Segundo te escanea los bolsos y antes de enviar a las bodegas, los gorilones de turno, verifican todo. Fernando lleva 4 mecheros no problema, María lleva uno, nos llaman y le hacen abrir todo hasta que nos enteramos que el problema era ese mechero. Se lo quedan y al siguiente control.
En el siguiente control verfican devuelta el T.P. y uno a uno previo control y retrato con todos los datos vamos pasando. Tenemos que explicar devuelta que el permiso es para 6 pero que sólo somos 5. Se mosquea la gorililla pero parece que cumplimos y así es. Luego será la que me rasurará el cuerpo con su detector.
Tercer control: “Depilatión control”, este control que lo tuvimos que pasar algunos 4 veces consistía en el control del bolso de mano, corporal y demás. Nos hacen sacar todo, abrir todo, descalzarnos, los bolsos y zapatos los escanean…… Pero lo más es ……el pasador corporal manual que tienen, masaje corporal total concienzudo y varias veces. La entrepierna empieza a sufrir de tanto estruje corporal. ¡!!!Muchas gracias!!! Por velar tanto por nuestra seguridad.
Después de ver a otros turistas que ya habían pasado los controles, las caras de incredulidad ante tanta seguridad (5 cuerpos distintos) nos encontramos con una guía que ayer le había pasado lo mismo, el permiso se lo traían el día anterior por avión desde Lhasa. Tomamos un coffi a precio de barajas y a embarcar, eso sí pasando por un torno que la que cortaba las tarjetas de embarque parecía que era capadora.
En las tiendas venden de todo, lo que más me llama la atención son huevos ¿cocidos? Envasados al vacío, está todo el mostrador lleno de ellos porqué será?
Los aviones no son lo que eran, antes te regalaban medallas condecorativas, abanicos, etc. Nos tuvieron 45´en el avión no diciendo ni chin. Nos elevamos suavemente y al rato nos sacan la comida en caja de cartón de las de bombones y cubiertos de plástico. Chiken o noddless?. Creíamos que en china había de todo incluso vino en los aviones, pues no, cerveza caliente o bebida infantil, el vino en tierra.
Los azafat@s van a todo leche así que si sacas el brazo te tiran toda la comida. Realizamos una escala técnica en Chonching (34 mill. de hab) descargan y vuelven a cargar pasajeros, nos recuentan dos azafatas 6 veces con el aparatico…………………..
Vuelo tranquilo hasta Lhasa no nos pierden nada, nos quitan los justificantes de la facturación y sin ningún control más salimos. Al fondo está nuestra furgoneta con el guía y conductor. Ya no soy la madamme Inchusta, sino mister José Miguel. Nos esperan 60 km interesantes. El guía nos coloca un fular tipo Richard Guere y a Lasa.
El paisaje es desértico y atravesamos el río Yarlung Tsampo, se nota mucho que estamos en tiempo de monzón, en India será el Bramapruta, nos acercamos a Lhasa se va notando la invasión y la aculturación que está sufriendo el pueblo tibetano. Llegar a Lhasa es como llegar por Landaben, macro obras como el ferrocarril del Tibet.
Después de ver tanto “progreso”, se ve el Potala y nos llevan al barrio musulmán, nos bajamos y primera sorpresa, el hotel en frente no es el que teníamos contratado. Suavemente, el mal de altura nos acecha (3900m), preguntamos el por qué y nos dicen que está bien y que la diferencia se nos devolverá. Después del día perdido por culpa de esa agencia con el permiso decimos que no. Al final nos llevan al hotel contratado que está en el centro a 5´del Pottala y junto al barrio tibetano, mejor situación imposible.
Primera diferencia del hotel es que no tenemos que escribir nuestros datos, segunda nos suben las maletas las porteadoras, más vale el “mal de altura” nos hubiera tirado escaleras abajo, el hotel no tiene ascensor y estamos en un quinto piso, tercera si las subimos nosotros hasta el quinto nos caemos por el soroche y quinta las habitaciones tienen albornoz cosa nunca vista en nuestros viajes salvo el overbooking de Chile.
Tenemos la primera discusión, en la habitación triple sólo hay dos. Nos dicen que no, pero luego pasa la supervisora le decimos y al momento la misma que nos había dicho que no, nos la trae. Por cierto la supervisora hace un inventario de lo que hay en la habitación. Es decir como te lleves un jaboncillo o el rollito de papel…………..
Así fue, al marcharnos contaron mal las toallas y nos acusaron de robar una. Al final, trasla amenaza de sacar todo en la recepción y Karmele que subió arriba al recuento. Si llegamos a sacar todo, hubieran salidos rollos de bater, jaboncillos, muestras del hotel, etc. En los hoteles chinos tienes que enseñar los “dientes” para que no te acogoten.
Anteriormente ya habíamos quedado con el guía, nos iba a dejar una nota diciéndonos la hora de salida para las visitas del día siguiente. Después de descansar una hora salimos a ver el casco viejo.
En el barrio está situado el monasterio de Jokhang, es uno de los monasterios más importantes del budismo tibetano. Alrededor de él desfilan todos los peregrinos. Es un desfile de abuelos con molinillos, gente tirándose por el suelo rezando, monjes de rojo y gualda “muy modernos (controlan los móviles más modernos). Banderas de rezos por todos los lados, multitud de tienda para regatear (mercado de todo). Gente de todas edades y condiciones al unísono en procesión permanente. Eso sí siempre “protegidos y salvaguardados por el ejército chino, los cuales metralleta en mano en dirección contraria a lo que marca la religión tibetana desfilan mostrando poder y “hay como levantes la cabeza”.
La policía es de todos los colores, militares desfilando con fusiles de asalto, SWAT, otros militares, munipas……. Hasta vigilancia militar por las terrazas para contolar ”el orden” y saber quién manda, faltaría más.
Tomamos agua en un bar muy lugareño, no tenían frigo ni cervezas y de ahí a cenar comida típica: la sopa más mala que hemos tomado y variedades tibetanas que no estaban mal. Por 3€ por persona no podíamos pedir más
Mañana Pochola (Potala) que llevo 43 años queriéndolo conocer.
Pd: los controles no son nada para lo que hemos sufrido en la salida a Nepal. “Estad atentos”

4 comentarios:

Edurne dijo...

Espero que la visita a Potala, "isla donde vive el Buda de la Misericordia" os libre de más avatares burocráticos.
Aún con esas, me encantaría estar ahí.
ONDO PASA eta bueltan, erratz gainean, argazkiak, ikusi nahi dut.

Anónimo dijo...

Ezdsudianakit atzoko nere komentarioa, artu dezute edo ez. Naiko zaila da hemen o beste blogean idaztea. Beno, jakin dut azkenian zure abenturak. Espero dut hemendik aurrera obetogo dena joatera. Agur. Muxu bat. Endarlatsako kontesa.

Ana dijo...

penita la justa!!!!!!
ya cambiaría el poder estar allí a cambio de unos controles..... segi idazten. namaste eta muxu
ana

Pilar dijo...

Bueno, bapatean agertu zait korreoan zure informazio guztia. Egia esan aurreko bidaiaren oroipenekin zuekin egon naiz honetan ere. Bederen, Pekinen.

Segi gauza kontatzen eta horrrela hemen ere eginen dugu bidai txiki bat.

Segi disfrutatzen eta gorantziak Fernando, Maria eta Karmeleri nire partez.

Pilar