Excursión en Beijing
Nos toca madrugar, queremos hacer dos excursiones en un día, para ello quedamos el día anterior que nos vinieran a buscar a las 8.00 am y desayunados.
Puntual aparece la guía, alias Marichofli, al rato llega la furgona que nos ha hecho un gran servicio en este viaje. El conductor no habla en inglés y cuando ha estado solo con nosotros nos hemos entendido llamando por teléfono a su hermano y luego éste le traducía al conductor.
Es sábado y Pekín se ha quedado pequeño para la cantidad de coches que hay. La anterior vez todo eran bicis y nosotros nos movíamos con ellas, ahora se puede pero los coches dominan las preferencias.
Colas para salir y como buenos asiáticos que son lo primero que vemos es un museo-fábrica de Jade. Chapa de cómo se hace, consejos para que no nos timen y shopping, rana en nuestro caso.
Con mucho calor llegamos a la Muralla, a la que nos han traido está petada de gente. Conocemos otra mucho más interesante, pero bueno que vamos a hacer. Se pueden subir 4 laderas y nosotros elegimos la más dura (menos gente). Al subir tienes que estar mirando todo el rato al suelo ya que no hay ningún peldaño igual al siguiente. Buenas vistas, pero no de la muralla, esta rodeada de la autovía, el tren, carretera normal con colas………
Vamos subiendo y viendo auténticos cuadros, la gente parece que ha ido al Hiper, tacones, sandalias, etc. Creemos que algunos se llevan a la familia política para vengarse de ell@s. Hasta hay un puesto de certificados, nosotros nos sacamos una foto en el cartel del certificado para certificar que hasta allí hemos llegado. La reconstrucción termina 50m. más adelante y posamos junto a nuestra madrina “La Carbonero” gracias a la atención de Hola.
La bajada es más rápida y disfrutamos viendo los otros tramos de la muralla, así como la cara de desesperación de los que suben.
Vamos al lunch (nosotros sólo cenamos y desayunamos) pedimos unas bebida y hacemos tiempo para que coman los conductores. Paramos a comer en un restaurante-fábrica-edredón. Nos vienen a buscar y nueva visita cómo se obtiene el algodón para hacer los edredones, a Karmele le gusta y pica.
Salimos todos contentos hacia las tumbas de los emperadores, éstas están sin excarvar, sólo podemos ver las estatuas de animales y guerreros que las guardan.
Antes de llegar al palacio de verano, nos fuimos a cambiar dinero a un banco. Coja su turno, un buen rato allí, descubrimos un tetrabrick-despertador que es de un fashion total. No lo podemos comprar ya que se adquiere por puntos que da el banco.
El Palacio de Verano es el que utilizaban los emperadores para evitar el calor del verano que tenían en la Ciudad Prohibida. Tenemos 90´para ver el palacio, a buen paso llegamos a un embarcadero que nos hacemos entender y parece que va hasta el final y así nos ahorramos la mitad del paseo. Salimos a los 2´, el lago grandísimo lleno de pedalós a cual más hortera. Nos deja junto al barco de mármol que se hizo la última emperatriz y arruinó al ejército imperial. El barco medio abandonado, la gente deambulando por allí, nosotros media vuelta y corriendo por el pasillo cubierto de 750m lleno de pinturas de los distintos paisajes de China.
Por mala suerte han cerrado 10´antes y ya sólo nos queda volver al coche, disfrutamos viendo como pasa la gente el domingo, excursiones de todo tipo, etc.
Al coche y nos ofrecen la última visita, una casa de Thé, en el centro de Beijing nos lleva a otro txiringo para guiris. Nos llevan a un reservado y ahí empieza la función. Variedades distintas que si el jazmin, el negro el reed the…….. Todo presentado por una chica muy joven y guapa. Lo que más nos gusta es la caja que hecha los tés, su precio luego era escandaloso. Nuestra hermana mayor vuelve a picar y compra variedad a un precio caro.
Las visitas a estos recintos hacen que se saquen un sobresueldo la Marichofli y el conductor. Seguimos al hotel y de camino le sondeamos para que nos lleven el lunes al aeropuerto, quedamos en 300Y, nos parece bien y no tenemos ganas de regatear.
Una vez nos dejan en el hotel nos vamos a cenar cerca de él, caemos en una calle con restaurantes para los lugareños. Al estar limpio nos metemos y somos la sensación del barrio. Una de las mejores cenas, luego volveríamos a repetir.
Sacamos cada uno un plato distinto y con los palillos ¡al ataque! Gema y Zarra tienen ventaja pero hay comida de sobra para todos. Al terminar de cenar salen 6 cocineros y en una mesa extienden arina y empiezan a preparar unos dumpings (masa de harina formando bolas rellenas de carne y vegetales), se suelen tomar en el desayuno al vapor.
Hacemos amistad con ellos y nos sacamos unas fotos, uno incluso se mete el dedillo y sigue riéndose haciendo más bolillas.
Cenamos por 4€ y contentos y a 5´del hotel llegaremos y a dormir que el día siguiente hay que patear el centro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario